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Letras Salvadoras
Con el volumen "Espejo Hacia el Este" regresa Alma Montiel, a un país que no sabe de sus logros.
Alma Montiel recién retornada a su país pretende demostrar lo que ella fue, las cimas que alcanzó en sus múltiples oficios, lo mucho que puede dar a la escena nacional. Porque el grueso de su carrera, lo desarrolló lejos de Chile. Hizo teatro en París, cine en Madrid. Televisión en Buenos Aires. Estudió interpretación en Europa y Japón, llegando a dominar el difícil arte del Noh moderno. Modeló para las principales casa de alta costura en París. Nada de eso se sabe aquí.
Su regreso tiene mucho más de agraz que de dulcífico reencuentro. Ahora su remedio es la pluma. La invitación a su taller, de Enrique Lafourcade, fue abriéndole puertas. Y aúnque insiste durante toda nuestra entrevista que no es una escritora, que es una actriz, los cuentos que comenzaron como especie de terapia, verán la luz transformados en un libro. El 21 de Septiembre será presentado en la Plazuela del Mulato Gil, "Espejo Hacia el Este", seis historias vivenciales, pero no autobiográficos, con los que apunta: sólo pretende entretener. Un brillo triste de sus ojos corrobora la dignidad de sus palabras.
De su porte se desprende claramente el ejercicio del ballet; de sus gestos y palabras, el de actriz. Primera bailarina del Municipal, protagonizó entre otros ballets "Las Tres Pascualas". También bailó y actuó en la obra "Pelleas y Melisanda" de Neruda, con Luis Alberto Heiremans. En cine, montó la coreografía de "La Casa Está Vacía" dirigida por el argentino Carlos Schliper. Como en todo fue precoz, en su primera película "Arbol Viejo", de otro argentino Isidoro Navarro, apareció haciendo de niñito. Tenía siete años. En 1950, recién empinándose en los 15, a raíz del éxito en "Eurídice" de Jean Anhouil, partió a Europa, a cumplir una beca del gobierno español, a esta le siguieron las de Londres y París. Debió trabajar para sustentarse, y así llegó a ser modelo de las casas de alta costura: Jean Désses, Jacke Costet, Guy Laroche. Con L'Empereur lanzó el pret-a-porter en provincias, y con Christian Dior, "la taille petite", de la que fue su mannequin estrella. Más tarde fijó su domicilio en Buenos Aires, donde además de ser modelo exclusiva de Max Factor y dirigir la Escuela de Modelos en el Centro de la Moda Francesa, trabajó para la tv: protagonizando teleseries, en la conducción de programas,"Reunión de Mujeres" que se mantiene en el aire por una década. Hace dos años retornó para quedarse. Su fértil carrera, colmada de estrellato, la ha refugiado en la escritura. |